De política por Alejandro Álvarez Manilla Toda obra emblemática presidencial retoma los conceptos del pasado en donde nada se complicó. Esto, lo muestra de nuevo la determinación de considerar la construcción del Tren Maya como “Seguridad Nacional”, ello sin olvidar el Aeropuerto Internacional “Felipe Ángeles” (AIFA) en el Estado de México, que cuenta con pocas […]
De política por Alejandro Álvarez Manilla
Toda obra emblemática presidencial retoma los conceptos del pasado en donde nada se complicó. Esto, lo muestra de nuevo la determinación de considerar la construcción del Tren Maya como “Seguridad Nacional”, ello sin olvidar el Aeropuerto Internacional “Felipe Ángeles” (AIFA) en el Estado de México, que cuenta con pocas operaciones para que sea redituable hasta ahora. También está la Refinería “Dos Bocas” inaugurada recientemente que aún no refina productos petrolíferos sino hasta dentro de unos meses.
Para estas obras no ha habido imposibles, para el AIFA se consiguió todo, se liquidó a medias las inversiones avanzadas en la construcción del Aeropuerto de Texcoco. Se consiguió terrenos pese a protestas de lugareños para la conectividad terrestre del AIFA y aun se siguen buscando más vuelos para esta terminal.
Con la refinería “Dos Bocas” se consiguió permiso para invadir los manglares de Tabasco, donde poca resistencia se dio ya que se espera haya beneficios económicos para la región.
Ahora en la construcción del Tren Maya, la oposición creció ante la devastación de árboles para la vía férrea y de daño a hallazgos arqueológicos. Situación que llega hasta el Poder Judicial, y un juez dicto suspensión indefinida, que luego reculo para no determinarla así.
Lo anterior, me lleva a la remembranza en época reciente, a Vicente Fox como presidente, no se le permitió construir el aeropuerto en Texcoco, y no se realizó. Después al ex presidente Felipe Calderón su proyecto de construir la refinería de Tula, Hidalgo. Se compraron 700 hectáreas de terreno, se prometió fortalecer la economía. Pero inversionistas rechazaron la propuesta solo se debería de reconfigurar las refinerías existentes
Hoy vemos como el tiempo ha retrocedido a la época de “lo que usted diga señor Presidente”. Estamos de nuevo en donde no existe negativa contra alguna decisión Presidencial, esto lo demuestra que lo único que no se ha logrado fue la Reforma Energética, hoy cuestionada en el T-Mec, lo cual tendrá un acuerdo político-diplomático, No así en el Congreso Mexicano
Así que ¡Viva México!
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