De política, por Alejandro Álvarez Manilla En México vivimos dentro de la infodemia que nos quita la tranquilidad y nos lleva a vivir en la zozobra de un futuro incierto. Por la parte de gobierno hay mensajes de pasividad y de aliento, esto frente a la cruel realidad, con más contagios, muertes y desempleo. El […]
De política, por Alejandro Álvarez Manilla
En México vivimos dentro de la infodemia que nos quita la tranquilidad y nos lleva a vivir en la zozobra de un futuro incierto. Por la parte de gobierno hay mensajes de pasividad y de aliento, esto frente a la cruel realidad, con más contagios, muertes y desempleo.
El rumbo del país se enmarca en el pasado, busca juzgar la barbarie de la desaparición de los normalistas de Ayotzinapa. Hecho trágico que enluto a México y, fue el paradigma que se dio a nivel mundial.
Además buscamos culpables de la corrupción lacerante aun en la actualidad. Se va a juicio mediático el ex director de Pemex Emilio Lozoya, pero las denuncias en tiempo actual de presuntas corruptelas se solapan y se toleran.
Enfrentamientos políticos vía los medios de comunicación, sumados a las agresiones en redes sociales. Hay acusaciones infundadas que solo enervan a la opinión pública, donde los clientes robots atizan el fuego digital en contra de quien se le acusa.
Un grupo de 11 gobernadores mantienen una rebelión para que los ingresos vía impuestos les sean devueltos en mayor proporción que la actual, es decir a razón de por cada 10 pesos captados el gobierno federal rembolsa cuatro al estatal.
El presidente Andrés Manuel López Obrador, en su conferencia mañana acusa y perdona de acuerdo al tema y situación. Como lo vimos en Guanajuato y Jalisco. Llamó a los mandatarios estatales a trabajar unidos, a hacer un lado politiquería para unir esfuerzos para combatir la inseguridad.
Pero mientras el Presidente trata de apagar ese fuego en el Bajío mexicano, en la política el presidente interino de MORENA, Alfonso Ramírez Cuellar, hace crecer la llama de los impuestos, al declarar que en el comercio digital se debe poner el un impuesto especial y el Impuesto Sobre la renta (ISR), porque esta actividad comercial virtual creció en el confinamiento a causa del COVIN-19.
Y más aún, no se reconoce la falla sobre el programa el apoyo al campo, “Sembrando Vida”, donde la mafia de talamontes profana y utiliza este noble proyecto que no consolido el Estado. Por ello el fracaso, se cortan más árboles de los que se pretenden sembrar. No obstante la labor del campesino se vulnera y es él afectado directo.
Así “Quien se lleva se aguanta”. En, el toma y daca se lleva la agenda mediática actual en plena pandemia, que no afecta más e intimida a la ciudadanía.
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