En personas previamente sanas, el estrés, soledad, incertidumbre y la angustia que desencadenó el confinamiento, pueden condicionar el desarrollo o agravar cuadros de dolor. Se llevó a cabo el foro “Retos en el Tratamiento del Dolor en tiempos de Pandemia” convocado por, el Instituto de Química de la UNAM y la Asociación Mexicana de Industrias […]
En personas previamente sanas, el estrés, soledad, incertidumbre y la angustia que desencadenó el confinamiento, pueden condicionar el desarrollo o agravar cuadros de dolor.
Se llevó a cabo el foro “Retos en el Tratamiento del Dolor en tiempos de Pandemia” convocado por, el Instituto de Química de la UNAM y la Asociación Mexicana de Industrias de Investigación Farmacéutica A.C. (AMIIF) y como invitado especial la farmacéutica Grünenthal México.
Se analizó cómo la pandemia por COVID-19, ha impactado en un importante número de personas que padecen dolor crónico, así como en personas de edad avanzada, las que padecen alguna enfermedad concomitante o incluso, las personas previamente sanas que pueden condicionar el desarrollo o agravar cuadros de dolor, debido al confinamiento.
El foro contó con la participación de dos expertas en el área clínica de dolor crónico, la Dra. Silvia Allende, Jefe de la Clínica de Cuidados Paliativos del Instituto Nacional de Cancerología (INCAN); y la Dra. María del Rocío Guillen, Presidenta de la Asociación Mexicana del Tratamiento del Dolor en México (AMETD).
Seis de cada 10 pacientes visitan recurrentemente al médico
La Dra. Silvia Allende desarrolló el tema: “Los Retos en el Tratamiento del Dolor Crónico en el paciente institucional”, durante su intervención destacó que el dolor crónico reduce la calidad de vida más que otra condición debido a que: en un periodo de seis meses, 6 de cada 10 pacientes con dolor crónico visitaron a su médico de manera recurrente (más de 9 veces) ; el 35% presentan trastornos de ansiedad ; 26% reportan que les ha generado impacto sobre su condición laboral; 31% tienen problemas en sus relaciones personales; 65% presentan problemas para dormir; señaló que estos pacientes tienen mayor propensión a presentar depresión y sentimientos de tristeza y minusvalía.
“Es importante decir que aquellos pacientes que tienen dolor crónico tienen un mayor riesgo de suicidio. Nosotros lo hemos catalogado y empezado a hacer publicaciones con relación a un concepto internacional que se llama el deseo de adelantar la muerte y esto básicamente está relacionado con este círculo vicioso (dolor – visitar al médico – tomar medicamentos y nuevamente viene el dolor).
Señaló que la emergencia sanitaria que provocó la pandemia de Covid-19 en 2020 y lo que va de 2021, tuvo como consecuencia la cancelación o postergación de consultas de seguimiento en instituciones de salud a pacientes en control de dolor crónico; acceso limitado a médicos especialistas y en los casos de nuevos afectados por esta enfermedad.
Se ha incrementado por la pandemia
La Dra. Allende recordó que aproximadamente el 30 % de la población en Latinoamérica sufre dolor crónico, padecimiento que se ha visto incrementado durante la pandemia de coronavirus, ya que el aislamiento social como medida de prevención exacerba cuadros depresivos y ansiosos.
Por su parte, la Dra. María del Rocío Guillen habló de “Los Retos y Realidades del Tratamiento del Dolor en Tiempos de Pandemia desde la Práctica Privada”, en su exposición la Dra. Guillén señaló que en el sector privado fue gracias a la telemedicina se puede atender de manera efectiva al paciente a pesar de la distancia, “esta herramienta tiene muchos años, pero en los últimos meses cobró una gran importancia entre médicos y los pacientes”.
Los comentarios están cerrados