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La ira es una emoción natural en la vida cotidiana, pero cuando se vuelve recurrente o descontrolada puede afectar la salud física, emocional y las relaciones personales. Un informe reciente reveló que el adulto promedio se enoja 14 veces por semana y que tres de cada diez personas tienen dificultades para controlarla. La ira: una […]
La ira es una emoción natural en la vida cotidiana, pero cuando se vuelve recurrente o descontrolada puede afectar la salud física, emocional y las relaciones personales. Un informe reciente reveló que el adulto promedio se enoja 14 veces por semana y que tres de cada diez personas tienen dificultades para controlarla.
De acuerdo con la Dra. Xiaolei Chen, médica de atención primaria del Hospital Houston Methodist, la ira se manifiesta en tres planos:
La especialista señaló que los niveles elevados de cortisol —la hormona del estrés— potencian los episodios de ira. Este ciclo puede generar nerviosismo, agotamiento, insomnio y mayor riesgo de conductas agresivas.
La ira frecuente puede impactar en:
La Dra. Chen propone una “caja de herramientas” con técnicas prácticas para controlar la ira en el momento:
A largo plazo, recomienda:
La especialista advirtió que si la ira interfiere de forma constante en la vida diaria o se relaciona con trauma, depresión o consumo de sustancias, es necesario acudir a un profesional de la salud mental.
“Sentir ira no significa responder con arrebatos verbales o físicos. Fortalecer la parte del cerebro encargada de la toma de decisiones es clave para gestionarla de manera más saludable”, concluyó la Dra. Chen.
Información de NotiPress
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