De política por Alejandro Álvarez Manilla Con el regreso a clases a distancia digitales o vía televisión la brecha social de la desigualdad crecerá más. Ya que solo cuatro de cada 10 hogares mexicanos cuenta con el servicio de Internet (servicio que sigue siendo uno de los más caros a nivel mundial). Ahora a través […]
De política por Alejandro Álvarez Manilla
Con el regreso a clases a distancia digitales o vía televisión la brecha social de la desigualdad crecerá más. Ya que solo cuatro de cada 10 hogares mexicanos cuenta con el servicio de Internet (servicio que sigue siendo uno de los más caros a nivel mundial). Ahora a través de la televisión el reto será ya no solo para las autoridades y quienes impartan los cursos, no, esto será para los padres de familia, el lograr aprender de manera conjunta con sus hijos esta nueva manera heredada por la pandemia.
Ante este gran reto iniciaran los cursos a temprana hora a través de los canales asignados desde las 07:30 horas y hasta las 11 de la noche que habrá repetición de contenidos. Habrá tres canales para educación básica y dos para media superior.
Tiempo en el cual no habrá distractores como publicidad o propaganda. Así se tendrá este sistema de enseñanza para la educación pública gratuita. El reto será que la calidad de la enseñanza se mantenga y se eduque a los forjadores del futuro mexicano.
Aunque el otro reto será, como dar cabida a más alumnos necesitados de educación, esto por la migración de las escuelas de paga que los jefes o jefas de familia ya no lograron pagar y, por la falta de solidaridad de esas instituciones privadas que han visto la educación como un negocio lucrativo y no de beneficencia.
Que han educado a generaciones que les pagaron, y hoy no responden como instituciones mexicanas, ya que se asemejan a las empresas golondrinas que solo están cuando hay buena economía y migran cuando hay decadencia. Y por supuesto será ahí donde el Estado mexicano deberá aplicar la ley, esa ley que fue benefactora con este tipo de instituciones y que hoy no responden al llamado de unidad que se les ha hecho.
El gobierno hace su parte ayudando a las clases más desprotegidas, pero olvida a quienes aportan más de una tercera parte de sus ingresos bien habidos mediante impuestos directos. Para ellos más carga tributaria, en gasolinas y servicio de energía eléctrica, mientras que para los demás tarifas especiales y hasta condonación de cobros a deudores del servicio eléctrico.
Aunque el Estado debería pensar más en se sector productivo que paga impuestos y, que a la vez genera ingresos que alientan el comercio informal, ya que al estar dañado este sector laboral de donde pagara impuestos y, esa economía informal no tendría quien le consumiera.
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