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La serpentina que mandaron desde lo alto del montículo los zurdos mexicanos Víctor González y Julio Urías, por los Dodgers de Los Ángeles, y el poder del bate del cubano Randy Arozarena, por los Rays de Tampa Bay, sazonó con un sabor latinoamericano el último partido de la Serie Mundial. En la sede “burbuja” de […]
La serpentina que mandaron desde lo alto del montículo los zurdos mexicanos Víctor González y Julio Urías, por los Dodgers de Los Ángeles, y el poder del bate del cubano Randy Arozarena, por los Rays de Tampa Bay, sazonó con un sabor latinoamericano el último partido de la Serie Mundial.
En la sede “burbuja” de Arlington (Texas), los Dodgers derrotaron por 3-1 a los Rays en el Sexto Partido del Clásico de Otoño y con la victoria, dejaron 4-2 la serie que se jugó al mejor de siete y consiguieron el primer título de Serie Mundial desde 1988.
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