La Cámara de Diputados aprobó esta madrugada después de 14 horas de sesión, el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) 2025, que garantiza un gasto público de 9.3 billones de pesos y, dentro de ese monto, toda la política de programas sociales y la operación gubernamental, bajo una estrategia de reducción del gasto. El […]
La Cámara de Diputados aprobó esta madrugada después de 14 horas de sesión, el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) 2025, que garantiza un gasto público de 9.3 billones de pesos y, dentro de ese monto, toda la política de programas sociales y la operación gubernamental, bajo una estrategia de reducción del gasto.
El presupuesto del primer año de gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum se aprobó con 349 votos de Morena y sus aliados, y 129 en contra de la oposición, en una sesión semipresencial, lo que provocó una reducida asistencia de los legisladores.
Se preveía que se votara en lo particular esta madrugada, después de que Morena y sus aliados desecharon todas las reservas de la oposición, que pretendía recortar los subsidios al Tren Maya, al AIFA y Mexicana, para reasignarlos a salud, educación y campo.
Morena defendió la integridad del dictamen, para no alterar la carátula ni los anexos aprobados por la Comisión de Presupuesto, donde se ratifican las reasignaciones de 44 mil 421 millones de pesos, para universidades públicas, campo, cultura, carreteras e incrementar los salarios de militares y marinos.
El debate se centró no sólo en el recorte generalizado al gasto, sino también en el margen del gobierno federal para ejercer un presupuesto comprometido casi en su totalidad.
Rubén Moreira, coordinador del PRI, expuso que, en su primer año de gobierno, la presidenta no tendrá margen. Si acaso algunos remanentes del Banco de México, por el tipo de cambio y el precio por barril de petróleo, pero la mitad es para pagar deuda y la otra sí se puede repartir
. La vicepresidenta de la cámara, Dolores Padierna Luna (Morena), aseguró que Sheinbaum sí tendrá margen de maniobra en el gasto público.
Explicó que del presupuesto de 9.3 billones, casi 5 billones son de gasto programable que se ejerce a través de los diferentes programas y se desglosa principalmente en tres grandes rubros: programas sociales prioritarios, con un billón 89 mil millones de pesos; el gasto de inversión, de 996 mil millones de pesos, que incluye trenes, infraestructura hidráulica y en salud; y el ramo 33, aportaciones federales, con 980 mil millones de pesos.
Los panistas insistieron en defender su presupuesto alterno, que pretendía reasignar 412 mil millones de pesos que, explicó la coordinadora del blanquiazul, Noemí Luna, representaría sólo 4.4 por ciento del total del PEF. El PRI, que aprobó el IPAB-Fobaproa, ayer de plano pidió extinguirlo.
Más allá de los números, lo que campeó en el pleno fueron, otra vez la descalificación, el insulto y las históricas acusaciones de cómo uno y otro proyecto nacional derivaron, según la óptica de cada quien, en el fracaso económico del país.
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