Dinamarca tendrá que vencer a Rusia en su último partido y superarlo en diferencia de goles y que Finlandia pierda ante Bélgica para soñar con el pase a octavos.Dos jugadas de Kevin de Bruyne, que debutaba en la Eurocopa 2021, le bastaron a Bélgica para doblegar (1-2) a una Dinamarca conmovedora, que se rehizo del […]
Dinamarca tendrá que vencer a Rusia en su último partido y superarlo en diferencia de goles y que Finlandia pierda ante Bélgica para soñar con el pase a octavos.
Dos jugadas de Kevin de Bruyne, que debutaba en la Eurocopa 2021, le bastaron a Bélgica para doblegar (1-2) a una Dinamarca conmovedora, que se rehizo del drama vivido hace cinco días por el desplome de Eriksen y rozó la machada. Bélgica fue más efectiva y revirtió una mala primera parte para remontar, lograr su segunda victoria y dejar cerrado el pase a octavos.
A Dinamarca, que mereció la victoria este jueves pero aún no ha sumado, solo le vale ganar a Rusia y esperar a que Finlandia no puntúe contra los belgas.
El partido arrancó con sorpresas desde los vestuarios. Kasper Hjulmand optó por cambiar de sistema y jugar con tres centrales, poner al jovencísimo Damsgaard haciendo de Eriksen y con Braithwaite y Poulsen en punta.
En Bélgica se especulaba con la titularidad de Witsel y Eden Hazard, pero al final Roberto Martínez mantuvo casi el mismo once que goleó a Rusia, con la baja obligada de Castagne, operado de seis fracturas en la cara por un golpe fortuito, y el cambio de Boyata. Denayer y Meunier ocuparon sus puestos.
Había muchas dudas sobre el estado anímico de los jugadores daneses antes del partido. Pero quien pareció más afectada por el ambiente fue extrañamente Bélgica, que no dio una a derechas en el tramo inicial, con errores infrecuentes en la salida de balón, incapaz por momentos de superar la agobiante presión danesa.
Dinamarca se comió a Bélgica en los primeros minutos, en los que entraba por todas partes. En un error grosero de Denayer, Højbjerg recuperó, pasó a Poulsen, y este definió cruzado. No habían pasado ni dos minutos. Maehle, un puñal por la izquierda, tuvo el segundo, también Wass en un cabezazo.
Braithwaite y Poulsen volvían locos a los belgas con sus continuos desmarques al espacio, mientras al jovencísimo Damsgaard, al que Hjulmand formó en el Nordsjælland danés, no le pesaba la responsabilidad.
El jugador del Sampdoria fue de lo mejor de su equipo en un gran primer tiempo en esta Eurocopa 2021. Seguro en el toque, bien en la distribución, rozó el gol en jugada individual con un disparo que salió rozando el palo.
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