Luego de más de dos décadas de negociaciones, este viernes 1 de mayo de 2026 entró en vigor de manera provisional el acuerdo comercial entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur, un pacto que crea una de las mayores zonas de libre comercio del planeta al conectar a ambos bloques en un mercado de […]
Luego de más de dos décadas de negociaciones, este viernes 1 de mayo de 2026 entró en vigor de manera provisional el acuerdo comercial entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur, un pacto que crea una de las mayores zonas de libre comercio del planeta al conectar a ambos bloques en un mercado de 720 millones de consumidores.
El tratado, cerrado oficialmente por Bruselas en enero de este año, elimina aranceles en más del 90 por ciento del intercambio comercial entre las dos regiones y abre un mercado transatlántico valuado en alrededor de 22 billones de dólares. En conjunto, ambas economías representan cerca del 30 por ciento del Producto Interno Bruto mundial.
Aunque el acuerdo ya comenzó a aplicarse, su permanencia definitiva aún depende de una resolución judicial dentro de la propia Unión Europea, luego de que el Parlamento Europeo solicitara al máximo tribunal comunitario revisar su legalidad. Si el fallo resulta adverso, el pacto podría ser suspendido.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, calificó el acuerdo como un paso histórico para ambas regiones. Señaló que, tras años de trabajo, llegó el momento de que ciudadanos y empresas comiencen a beneficiarse de inmediato con la reducción de aranceles y nuevas oportunidades de mercado.
Con la entrada en vigor, Europa fortalecerá sus exportaciones hacia Sudamérica en sectores como automóviles, vino, queso, tecnología y productos farmacéuticos, mientras que Mercosur ampliará el acceso de productos agrícolas y materias primas como carne de res, aves, azúcar, arroz, miel, soja, frutas y minerales al mercado europeo.
Sin embargo, el acuerdo no ha estado exento de controversia. Francia lideró la resistencia dentro de Europa por preocupaciones sobre el impacto en agricultores locales y posibles diferencias en normas ambientales y sanitarias. El presidente Emmanuel Macron exigió salvaguardias para proteger sectores sensibles como la carne, el azúcar y la avicultura, postura respaldada también por países como Polonia, Irlanda y Austria.
Para responder a estas inquietudes, el tratado incluye mecanismos de protección económica que permitirán a ciertos sectores europeos enfrentar de manera gradual la competencia sudamericana.
En Sudamérica, el acuerdo recibió respaldo unánime de los gobiernos del Mercosur. El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, defendió el pacto como una muestra de confianza en el multilateralismo, la cooperación internacional y una alternativa frente a políticas proteccionistas aplicadas en años recientes.
La puesta en marcha del acuerdo será formalizada mediante una videoconferencia de alto nivel entre líderes de la Unión Europea y los presidentes de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.
Con esta implementación provisional, la UE y Mercosur inauguran una nueva etapa en sus relaciones económicas, marcada por mayores flujos comerciales, oportunidades de inversión y desafíos políticos en torno a la protección de sectores estratégicos.
Información de NotiPress
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