Las migrañas pueden interferir drásticamente en la vida diaria, afectando desde el trabajo hasta la vida personal. Sin embargo, su duración y síntomas pueden variar ampliamente entre personas e incluso entre episodios en la misma persona. La neuróloga Stacy Smith, especialista en cefaleas del Hospital Houston Methodist, explica que una migraña suele dividirse en cuatro […]
Las migrañas pueden interferir drásticamente en la vida diaria, afectando desde el trabajo hasta la vida personal. Sin embargo, su duración y síntomas pueden variar ampliamente entre personas e incluso entre episodios en la misma persona.
La neuróloga Stacy Smith, especialista en cefaleas del Hospital Houston Methodist, explica que una migraña suele dividirse en cuatro fases, aunque no todas se presentan siempre:
1. Pródromo (de horas a días antes del dolor)
Es una fase de advertencia en la que pueden aparecer síntomas como fatiga, irritabilidad, antojos, dificultad para concentrarse o rigidez en el cuello. Puede comenzar entre varias horas y hasta dos días antes del dolor de cabeza.
2. Aura (20 minutos, en algunos casos)
Presente en cerca de un tercio de quienes padecen migrañas, el aura suele preceder al dolor. Se manifiesta con alteraciones visuales como luces brillantes, puntos ciegos o líneas en zigzag. En ocasiones puede darse durante o después del episodio doloroso.
3. Cefalea migrañosa (de 4 a 72 horas)
Es la fase central y más incapacitante. El dolor suele ser intenso, pulsátil y localizado en un solo lado de la cabeza. Se acompaña de náuseas, vómitos, sensibilidad a la luz y al sonido.
4. Posdromo (1 a 2 días después del dolor)
Muchos pacientes describen esta etapa como una “resaca migrañosa”. Se sienten agotados, confundidos o sensibles a la luz y al ruido, incluso después de que el dolor principal haya desaparecido.
¿Cuándo buscar atención médica?
Una migraña puede durar entre 4 horas y 3 días, dependiendo del tratamiento y del tipo de migraña. Si se prolonga más allá de 72 horas o si los medicamentos no alivian los síntomas, podría tratarse de un estado migrañoso, una forma grave que requiere atención médica.
Además, la Dra. Smith advierte que es crucial buscar ayuda de inmediato si se presentan síntomas nuevos o diferentes a los habituales, ya que podrían indicar otra condición neurológica más grave.
Tratamiento: ¿cuándo y cómo actuar?
El tratamiento agudo debe aplicarse al inicio del dolor, no antes. Usar ciertos medicamentos demasiado pronto puede hacer que su efecto se diluya cuando realmente se necesitan. Siempre es recomendable seguir las indicaciones médicas y evitar la automedicación prolongada, que puede empeorar el cuadro.
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