Autoridades de la Ciudad de México informaron que una célula delictiva dedicada al narcomenudeo, con operaciones en la capital del país y el Estado de México, fue la responsable de planear y ejecutar el asesinato de Ximena Guzmán y José Muñoz, colaboradores cercanos de la jefa de Gobierno Clara Brugada, ocurrido el 20 de mayo […]
Autoridades de la Ciudad de México informaron que una célula delictiva dedicada al narcomenudeo, con operaciones en la capital del país y el Estado de México, fue la responsable de planear y ejecutar el asesinato de Ximena Guzmán y José Muñoz, colaboradores cercanos de la jefa de Gobierno Clara Brugada, ocurrido el 20 de mayo de 2025.
Durante un mensaje oficial, la titular de la fiscalía general de Justicia de la Ciudad de México, Bertha Alcalde, y el secretario de Seguridad Ciudadana, Pablo Vázquez Camacho, detallaron que hasta el momento han sido detenidas 18 personas presuntamente relacionadas con el crimen.
De acuerdo con las autoridades, diez de los implicados ya fueron imputados por delitos como feminicidio, homicidio y asociación delictuosa, mientras que otras ocho personas permanecen vinculadas a proceso por actividades relacionadas con la operación criminal.
Las investigaciones revelaron que el atentado fue planeado durante al menos 20 días por integrantes de un grupo criminal dedicado al narcomenudeo y otros delitos. La célula realizó labores de vigilancia sobre las víctimas, seguimiento de rutas, adquisición de vehículos y placas falsas, además del uso de teléfonos desechables y casas de seguridad en territorio mexiquense.
Pablo Vázquez explicó que originalmente el ataque estaba previsto para el 14 de mayo de 2025; sin embargo, cambios en la rutina de las víctimas obligaron a posponer la agresión, que finalmente se concretó seis días después.
La fiscal Bertha Alcalde señaló que las indagatorias permitieron reconstruir la mecánica del crimen. Según la investigación, una camioneta Nissan Urban salió del Estado de México rumbo a la alcaldía Iztacalco transportando la motocicleta utilizada en el atentado. Posteriormente, un hombre vestido con chaleco fluorescente disparó contra las víctimas, mientras un cómplice lo esperaba para facilitar la fuga.
Tras el ataque, los responsables abandonaron distintos vehículos en las alcaldías Benito Juárez e Iztacalco antes de huir nuevamente hacia el Estado de México.
Entre los detenidos figuran presuntos operadores logísticos encargados de financiar la operación, realizar recargas telefónicas, ocultar vehículos y rentar inmuebles utilizados para planear el asesinato.
Las autoridades también confirmaron que uno de los presuntos líderes operativos de la célula criminal, contra quien ya existía una orden de aprehensión, fue encontrado muerto en el estado de Morelos meses después del atentado. La principal línea de investigación apunta a que integrantes del propio grupo criminal habrían ordenado su asesinato debido a errores que facilitaron las detenciones posteriores o por conflictos derivados de sus actividades ilícitas.
Por su parte, Clara Brugada afirmó que las investigaciones continuarán hasta esclarecer quién ordenó el crimen y cuál fue el móvil detrás del ataque contra sus colaboradores más cercanos.
“Lo que tenemos que seguir investigando es quiénes fueron los que contrataron a estos operadores; quiénes fueron los que están atrás, cuál fue el móvil y quiénes utilizaron a este grupo delictivo para llevar a cabo este crimen”, declaró la mandataria capitalina.
Brugada rechazó que existieran amenazas previas contra ella o integrantes de su gabinete y aseguró que, hasta ahora, no existen indicios de participación de funcionarios del Gobierno capitalino en la planeación del atentado.
“No habrá olvido, no habrá impunidad. Habrá justicia para Pepe y Ximena”, expresó la jefa de Gobierno al reiterar que las investigaciones continuarán bajo estricta reserva para no afectar futuras detenciones y el esclarecimiento total del caso.
Los comentarios están cerrados