El organismo que pertenece al CCE, pidió tener cuidado en la interpretación de las cifras, sobre todo en días previos a las elecciones. El Centro de Estudios Económicos del Sector Privado afirmó que si bien todos los indicadores económicos en los primeros meses del año han arrojado resultados favorables, hay que tener cautela al apreciar […]
El organismo que pertenece al CCE, pidió tener cuidado en la interpretación de las cifras, sobre todo en días previos a las elecciones.
El Centro de Estudios Económicos del Sector Privado afirmó que si bien todos los indicadores económicos en los primeros meses del año han arrojado resultados favorables, hay que tener cautela al apreciar las cifras de los indicadores en estos meses, pues su evolución representa una recuperación parcial de lo perdido durante el año pasado como consecuencia de la pandemia y no constituye una recuperación sólida de la economía.
El organismo que pertenece al CCE, pidió tener cuidado en la interpretación de las cifras, sobre todo en días previos a las elecciones.
Sin embargo, el discurso de las autoridades empieza a señalarla como un logro, como un éxito de la estrategia oficial seguida para enfrentar la crisis sanitaria y económica global.
Seguramente el entorno de entusiasmo mejorará en abril, para cuando se anticipan incrementos anuales muy elevados en todos los indicadores económicos, que serían espectaculares en la normalidad, pero que realmente serán consecuencia del efecto aritmético.
El CEESP, destacó que, al examinar los niveles de los indicadores más bien parece que la recuperación de los observados en 2018 llegará posiblemente hasta 2023.
Ello repercutirá negativamente en el bienestar de la población, en los niveles de pobreza y podría ser que también en la inseguridad pública.
Por ello, cabe insistir, una vez más, en la urgencia de un cambio de actitud de las autoridades hacia la inversión, como el principal elemento de fortaleza de la economía y la base de un crecimiento sostenible y satisfactorio.
Asimismo, advirtió que declaraciones como las recientes del Ejecutivo dudando de la pulcritud con la que el Banco de México actúa representan un riesgo innecesario, más aún en tiempos en los que es urgente recobrar la confianza en las instituciones para la reactivación económica.
Asimismo indicó el Centro de estudios consideró que según información de la CEPAL la pobreza extrema antes y después de las transferencias a esa población más vulnerable para aliviar la pérdida de ingresos en 2020, en el caso de México el efecto prácticamente nulo -de una décima de punto porcentual-.
Esto último muestra la ausencia de programas dirigidos específicamente a aliviar a la población más pobre del país durante la crisis económica sanitaria de la pandemia Covid.
Finalmente sostuvo que otra dimensión preocupante del bache prolongado en el que la economía parece estar, y posiblemente relacionada con el crecimiento de la pobreza, es el de la inseguridad pública, donde la verdad es que no se aprecian avances importantes ni se identifica una estrategia nacional.
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