Un informe publicado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y otras agencias internacionales revela que alrededor de 4.9 millones de niños mueren antes de cumplir cinco años en el mundo, incluidos 2.3 millones de recién nacidos, y advierte que la reducción de la mortalidad infantil a nivel global ha comenzado a desacelerarse. El […]
Un informe publicado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y otras agencias internacionales revela que alrededor de 4.9 millones de niños mueren antes de cumplir cinco años en el mundo, incluidos 2.3 millones de recién nacidos, y advierte que la reducción de la mortalidad infantil a nivel global ha comenzado a desacelerarse.
El reporte señala que el 58% de los fallecimientos ocurre en África, mientras que otro 25% se concentra en el subcontinente indio, lo que refleja profundas desigualdades en el acceso a servicios de salud y atención médica.
Aunque desde el año 2000 la mortalidad infantil se ha reducido a más de la mitad, el ritmo de mejora ha disminuido más de 60% desde 2015, una tendencia que genera preocupación entre los organismos internacionales.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, advirtió que, a pesar de los avances logrados en las últimas décadas, millones de niños siguen muriendo por causas prevenibles.
Asimismo, señaló que los menores que viven en zonas afectadas por conflictos armados o crisis humanitarias tienen casi tres veces más probabilidades de morir antes de los cinco años.
Principales causas de muerte infantil
Entre los recién nacidos, las principales causas de fallecimiento están relacionadas con complicaciones por partos prematuros (36%) y problemas durante el nacimiento (21%), además de infecciones que continúan representando un riesgo importante.
Después del primer mes de vida, la malaria aparece como la principal causa de muerte, con 17% de los casos, especialmente en regiones del África subsahariana.
Países como Chad, República Democrática del Congo, Níger y Nigeria figuran entre los más afectados por esta enfermedad.
El informe también reporta más de 100 mil muertes de menores asociadas a desnutrición aguda grave. Sin embargo, advierte que la falta de alimentos influye indirectamente en muchas más muertes, ya que debilita el sistema inmunológico y aumenta el riesgo de infecciones.
Riesgos en jóvenes y adolescentes
El estudio también analiza la situación de la población de entre 5 y 24 años, grupo en el que se registraron 2.1 millones de muertes en 2024.
Entre los niños más pequeños predominan enfermedades infecciosas y lesiones, mientras que en la adolescencia cambian los factores de riesgo: el suicidio es la principal causa de muerte entre mujeres de 15 a 19 años, y los accidentes de tránsito lideran entre los hombres.
Los investigadores concluyen que es urgente incrementar la inversión en salud infantil para evitar millones de muertes prevenibles. Entre las medidas más efectivas destacan la vacunación, el tratamiento oportuno de la desnutrición y una atención médica adecuada durante el embarazo y el parto.
El informe subraya que, pese a los avances registrados en las últimas décadas, la mayoría de estas muertes podrían evitarse mediante intervenciones accesibles y de bajo costo.
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