En pleno siglo XXI, millones de mujeres aún enfrentan obstáculos para ejercer su autonomía en temas fundamentales como la maternidad, el uso de anticonceptivos o la negativa a mantener relaciones sexuales. Así lo revela el informe Estado de la Población Mundial 2025 del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), que evidencia profundas desigualdades […]
En pleno siglo XXI, millones de mujeres aún enfrentan obstáculos para ejercer su autonomía en temas fundamentales como la maternidad, el uso de anticonceptivos o la negativa a mantener relaciones sexuales. Así lo revela el informe Estado de la Población Mundial 2025 del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), que evidencia profundas desigualdades en derechos reproductivos a nivel global.
De acuerdo con el estudio, realizado en 69 países con datos disponibles, el 25% de las mujeres no tiene la posibilidad de decidir sobre su atención médica, el 24% no puede negarse a tener relaciones sexuales y el 11% no tiene control sobre el uso de métodos anticonceptivos.
A pesar de los avances en materia de derechos sexuales y reproductivos, el documento advierte que aún existen barreras estructurales que impiden a muchas mujeres ejercer plenamente su libertad reproductiva. “En su vida cotidiana, las mujeres apenas tienen la oportunidad de decidir libremente sobre su maternidad”, señala el informe citado por NotiPress.
La falta de autonomía también se refleja en la realización de sus planes de vida. Una encuesta global del UNFPA y la firma YouGov indica que el 18% de las personas en edad fértil cree que tendrá más o menos hijos de los que desea. Además, el 32% ha vivido al menos un embarazo no intencional, y el 23% expresó haber querido tener hijos en un momento determinado, pero no logró hacerlo.
Entre los factores que limitan la capacidad de decisión reproductiva se encuentran la precariedad económica, la discriminación de género, la carencia de servicios de salud, la presión social y el escaso apoyo de parejas o comunidades. A ello se suma la tendencia de algunas políticas públicas a priorizar objetivos demográficos por encima de los derechos individuales.
“El enfoque de responsabilizar a las mujeres por las tasas de fecundidad las perjudica y las convierte en chivos expiatorios”, advierte el informe. Asimismo, subraya que este enfoque ignora el papel que juegan los hombres en las decisiones reproductivas y no considera las condiciones necesarias para que todas las personas puedan ejercer su libertad de forma plena.
Aunque existe una amplia gama de métodos anticonceptivos, su acceso continúa siendo limitado por factores como el costo, el estigma social o restricciones legales. Esta situación se agrava en contextos donde prevalece la violencia de género, la falta de educación sexual y normas patriarcales que niegan a las mujeres el control sobre sus cuerpos.
El UNFPA concluye que la verdadera crisis de fecundidad no está relacionada con la caída en las tasas de natalidad ni con la sobrepoblación, sino con la imposibilidad de millones de personas de tomar decisiones libres e informadas sobre su salud sexual y reproductiva. Ante ello, el organismo hace un llamado urgente a construir entornos que garanticen igualdad de género, acceso a servicios de salud y condiciones económicas dignas para todas las personas.
Con información de NotiPress.
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