En un contexto global marcado por la necesidad de frenar el calentamiento del planeta y avanzar hacia una economía baja en carbono, el capital humano se ha convertido en una infraestructura estratégica para impulsar la eficiencia energética, afirmó César Santomé López, presidente del Consejo Editorial de la Revista Eficiencia Energética del Fideicomiso para el Ahorro […]
En un contexto global marcado por la necesidad de frenar el calentamiento del planeta y avanzar hacia una economía baja en carbono, el capital humano se ha convertido en una infraestructura estratégica para impulsar la eficiencia energética, afirmó César Santomé López, presidente del Consejo Editorial de la Revista Eficiencia Energética del Fideicomiso para el Ahorro de Energía Eléctrica (FIDE).
Durante la ponencia titulada “Talento y capital humano para la eficiencia energética”, presentada en el Centro de Estudios Científicos y Tecnológicos No. 11 “Wilfrido Massieu” del Instituto Politécnico Nacional, en el marco del Día Mundial de la Eficiencia Energética, el especialista subrayó la importancia de formar más profesionales capacitados para el desarrollo, operación, mantenimiento, optimización e innovación de tecnologías orientadas al uso eficiente de la energía en los sectores industrial, comercial y residencial.
Santomé López destacó que la transición energética no se desarrolla únicamente desde la planeación, sino directamente en plantas, talleres, redes eléctricas, microredes, centros de carga y sistemas de almacenamiento mediante baterías. En ese sentido, explicó que el cambio de un modelo basado en combustibles fósiles hacia uno sustentado en energías limpias exige fortalecer la formación de especialistas para evitar que la escasez de talento se convierta en un obstáculo para avanzar en la eficiencia y transición energética.
Indicó que diversos organismos internacionales, como la Agencia Internacional de Energía y la Agencia Internacional de las Energías Renovables, han advertido sobre la necesidad de impulsar la capacitación de personal técnico y especializado en este sector.
Entre las áreas con mayor demanda futura, mencionó la generación distribuida y el almacenamiento energético, donde se requerirán técnicos capaces de integrar sistemas híbridos solar-fotovoltaicos que combinen paneles solares con baterías, así como especialistas en diseño y operación de microredes.
En el ámbito de la eficiencia energética industrial, señaló que se necesitarán más auditores especializados en diagnósticos y gestión energética bajo estándares internacionales como ISO 50001 y ISO 50002, con el objetivo de optimizar procesos y mejorar la competitividad del sector, el cual consume 56.6 por ciento de la electricidad nacional.
En el sector comercial, que utiliza 6.9 por ciento de la electricidad del país, también se requerirá personal capacitado para auditorías energéticas y gestión eficiente de los recursos.
Asimismo, destacó la creciente demanda de técnicos en gestión de la demanda energética en centros de carga y especialistas en electromovilidad, particularmente para la instalación y mantenimiento de infraestructura de recarga, ya que proyecciones de la industria automotriz estiman que México necesitará alrededor de 25 mil puntos de carga para vehículos eléctricos hacia 2030.
Para atender esta demanda, explicó que es necesario reducir la brecha entre la oferta y la demanda de talento mediante programas de formación en tres niveles. El primero enfocado a capacitación técnica básica para instalación de sistemas fotovoltaicos, mantenimiento preventivo, refrigeración eficiente y electromovilidad básica.
El segundo nivel contempla especialización técnica en auditorías energéticas industriales, medición y verificación, gestión energética avanzada y operación de sistemas de generación distribuida y almacenamiento.
Mientras que el tercer nivel está orientado a la formación estratégica y directiva de responsables energéticos, jefes de mantenimiento, funcionarios públicos y líderes empresariales, con conocimientos en políticas públicas, digitalización energética, regulación y modelos de innovación tecnológica.
Finalmente, el especialista recordó que desde hace 35 años, el FIDE impulsa programas de eficiencia energética en México mediante cursos que han beneficiado a más de 10 millones de estudiantes y acciones de apoyo dirigidas a personas en situación de pobreza energética, micro, pequeñas y medianas empresas, municipios y hospitales, alcanzando a más de 21 millones de beneficiarios.
El organismo también opera como Centro Certificador de Competencias autorizado por el Consejo Nacional de Normalización y Certificación de Competencias Laborales (CONOCER) para capacitar en la instalación de sistemas fotovoltaicos en sectores residencial, comercial e industrial.
Durante el evento, coordinado por la Academia Técnica en Energía Sustentable, el FIDE participó además con un stand informativo sobre sus programas y servicios, así como en conferencias especializadas y la presentación de proyectos escolares enfocados en energía sustentable.
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