El cáncer renal representa una amenaza creciente para la salud pública en México, no solo por su alta mortalidad, sino porque la mayoría de los casos se detectan en etapas avanzadas. De acuerdo con cifras del Observatorio Global del Cáncer (GLOBOCAN), esta enfermedad ocupa el puesto 11 en incidencia nacional y presenta una tasa de […]
El cáncer renal representa una amenaza creciente para la salud pública en México, no solo por su alta mortalidad, sino porque la mayoría de los casos se detectan en etapas avanzadas. De acuerdo con cifras del Observatorio Global del Cáncer (GLOBOCAN), esta enfermedad ocupa el puesto 11 en incidencia nacional y presenta una tasa de mortalidad superior al 53%.
En el conversatorio “Más fuertes que el cáncer renal: La vida sí lleva filtros”, organizado por la Asociación Mexicana de Lucha Contra el Cáncer (AMLCC), expertos y pacientes hicieron un llamado urgente a mejorar el diagnóstico temprano, garantizar el acceso a tratamientos adecuados y brindar una atención más humana e integral.
Mayra Galindo, directora general de la AMLCC, advirtió que 6 de cada 10 casos se diagnostican en etapas localmente avanzadas, lo que reduce considerablemente las posibilidades de supervivencia. Solo 2 de cada 10 pacientes reciben un diagnóstico oportuno. Esto resalta la necesidad de campañas de detección temprana y mayor capacitación médica.
Por su parte, Alma Ortiz, subdirectora de la AMLCC, señaló que aunque existen terapias, como la inmunoterapia, incluidas en el Compendio Nacional de Insumos para la Salud, muchas veces no están disponibles en todos los niveles del sistema público. Esto crea una brecha de acceso que pone en riesgo la vida de los pacientes, sin importar su afiliación médica.
Lucila Careaga, directora de la Asociación ALE, destacó el papel clave de las organizaciones civiles en el acompañamiento integral del paciente. Subrayó la importancia de que, además del tratamiento médico, se ofrezcan servicios de apoyo emocional, nutricional y fisioterapéutico para mejorar la calidad de vida.
Según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la incidencia del cáncer renal podría aumentar entre un 50 y 70% hacia 2040, mientras que la mortalidad subiría hasta en 60%. Estos datos evidencian la urgencia de establecer modelos de atención integral que eliminen barreras en el sistema de salud mexicano.
Durante el conversatorio, especialistas como la oncóloga Maite Bourlon, la doctora Eva Soto, la nutrióloga Ivette Sandoval y la psicoterapeuta Margarita Giraldi, entre otros, coincidieron en que cada caso de cáncer renal debe atenderse de forma personalizada, considerando los aspectos físicos, emocionales y sociales del paciente.
Pacientes presentes en el evento compartieron su experiencia con la enfermedad, haciendo hincapié en las dificultades para obtener diagnósticos certeros y atención oportuna. Coincidieron en que el reto no es solo combatir el cáncer, sino también enfrentar el abandono institucional y la falta de apoyo social durante el proceso.
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