Las constantes variaciones de temperatura registradas en gran parte de México, donde el calor extremo se combina con lluvias, vientos y descensos repentinos en el clima, han comenzado a generar afectaciones en la salud de la población, principalmente en niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas. Especialistas en salud advirtieron que estos cambios bruscos […]
Las constantes variaciones de temperatura registradas en gran parte de México, donde el calor extremo se combina con lluvias, vientos y descensos repentinos en el clima, han comenzado a generar afectaciones en la salud de la población, principalmente en niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas.
Especialistas en salud advirtieron que estos cambios bruscos de temperatura favorecen el incremento de enfermedades respiratorias, gastrointestinales y golpes de calor, además de complicaciones en personas con padecimientos cardiovasculares y alergias.
Entre las enfermedades más comunes destacan los resfriados, gripe, bronquitis, faringitis y crisis asmáticas, debido a que el organismo enfrenta cambios repentinos entre ambientes calurosos y fríos, especialmente por el uso constante de ventiladores, aire acondicionado y la exposición a lluvias inesperadas.
Asimismo, las altas temperaturas aumentan el riesgo de deshidratación y golpes de calor, cuyos síntomas incluyen mareos, dolor de cabeza, cansancio extremo, náuseas y pérdida del conocimiento.
Médicos también alertaron sobre el incremento de enfermedades gastrointestinales derivadas de la descomposición más rápida de alimentos por el calor, así como por el consumo de agua o comida contaminada.
Las autoridades sanitarias recomendaron a la población mantenerse bien hidratada, consumir agua constantemente, aunque no se tenga sed y evitar bebidas alcohólicas o con exceso de azúcar.
También aconsejaron evitar cambios bruscos de temperatura, utilizar ropa ligera durante el día y prendas que protejan del frío o la lluvia por las noches, además de reforzar medidas de higiene como el lavado frecuente de manos.
Otra recomendación importante es evitar la exposición prolongada al sol entre las 11 de la mañana y las 4 de la tarde, periodo en el que se registran las temperaturas más elevadas.
En el caso de niñas, niños y adultos mayores, especialistas pidieron prestar especial atención a síntomas como fiebre, dificultad para respirar, agotamiento o deshidratación, ya que son los sectores más vulnerables ante las variaciones climáticas.
Finalmente, Protección Civil exhortó a la población a mantenerse informada sobre los pronósticos meteorológicos y acudir al médico ante cualquier síntoma persistente o complicación relacionada con el calor o las lluvias.
Los comentarios están cerrados