Britney Spears sorprendió a sus seguidores este viernes con el lanzamiento de “She’ll Never Be Me”, una canción inédita que grabó originalmente para su tercer álbum de estudio, Britney, publicado en 2001. El estreno forma parte de la celebración por el 25 aniversario de uno de los discos más importantes de su carrera.
De acuerdo con la revista People, el tema será uno de los cinco cortes inéditos incluidos en la edición de lujo de Britney, cuyo lanzamiento está previsto para el próximo 6 de noviembre. La reedición también incorporará las canciones “Am I a Sinner”, “When I Say So” y “My Big Secret”, además de una grabación de estudio de “Right Now (Taste The Victory)”, tema vinculado a un comercial de Pepsi de 2002.
“She’ll Never Be Me” fue escrita por Spears junto a Bradley Daymond, Alex Greggs y su entonces pareja, Justin Timberlake. La producción estuvo a cargo de Riprock ‘n’ Alex G.
Publicado en 2001, Britney marcó una nueva etapa en la trayectoria de la cantante, quien apostó por una imagen y un sonido más maduros y atrevidos tras conquistar al público mundial con sus dos primeros álbumes: …Baby One More Time (1999) y Oops!… I Did It Again (2000).
El disco incluyó éxitos como “I’m a Slave 4 U”, canción que protagonizó una de las actuaciones más emblemáticas de la historia del pop durante los MTV Video Music Awards de 2001, cuando Britney apareció en el escenario con una pitón sobre los hombros. Otros sencillos destacados fueron “Overprotected” y “I’m Not a Girl, Not Yet a Woman”.
El lanzamiento de “She’ll Never Be Me” representa el estreno de una nueva canción de Spears desde “Mind Your Business”, su colaboración con will.i.am. publicada en 2023. Un año antes, en 2022, la artista había unido su voz a la de Elton John en “Hold Me Closer”. Por su parte, Glory, su más reciente álbum de estudio, llegó al mercado en 2016.
Pese a la expectativa que genera este lanzamiento, Britney ha manifestado en distintas ocasiones, a través de sus redes sociales, que no tiene intención de regresar a la industria musical. La cantante ha relacionado su distanciamiento con los años que vivió bajo la tutela legal de su padre, Jamie Spears, un acuerdo que comenzó en 2008, en medio de una crisis personal, y que le otorgó a él el control de gran parte de sus asuntos financieros y personales.












