La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, encabezó la conmemoración por el 220 aniversario del natalicio de Benito Juárez en Guelatao, Oaxaca, donde destacó que su legado trasciende el pasado y se mantiene vigente como guía, conciencia y ejemplo para el país. Durante su mensaje, subrayó que la figura de Juárez sigue viva en la actualidad, […]
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, encabezó la conmemoración por el 220 aniversario del natalicio de Benito Juárez en Guelatao, Oaxaca, donde destacó que su legado trasciende el pasado y se mantiene vigente como guía, conciencia y ejemplo para el país.
Durante su mensaje, subrayó que la figura de Juárez sigue viva en la actualidad, reflejada en las escuelas públicas, en los actos de justicia, en las comunidades y en cada decisión que prioriza el bienestar de México por encima de intereses particulares. “Juárez vive en la Cuarta Transformación de la vida pública”, afirmó.
Sheinbaum señaló que México se reconoce en su historia, principios y dignidad, por lo que evocó a Juárez como una presencia que continúa marcando el rumbo de la nación. Aseguró que hablar de él es referirse al origen moral del país.
Recordó que Benito Juárez nació en 1806 en Guelatao y que, tras quedar huérfano a temprana edad, creció arraigado a su comunidad. Destacó que no heredó privilegios ni riqueza, pero sí valores fundamentales como su identidad indígena, el sentido de comunidad y la justicia, pilares sobre los que forjó su carácter.
Asimismo, resaltó que Juárez decidió abrirse camino sin límites, alejándose de la carrera eclesiástica para optar por el derecho y el pensamiento liberal, con el objetivo de construir un país de ciudadanos y no de súbditos.
La presidenta indicó que Juárez entendió la educación como una herramienta para transformar la realidad y que el conocimiento debía estar al servicio de la justicia, convencido de que México no sería verdaderamente libre mientras persistieran los privilegios.
También recordó su trayectoria en distintos cargos públicos —regidor, diputado, juez y gobernador— donde siempre actuó bajo una misma convicción: la igualdad ante la ley y el rechazo al abuso de poder.
Destacó que su lucha contra el autoritarismo y la desigualdad le costó persecución, cárcel y exilio; sin embargo, nunca renunció a sus principios. Juárez falleció el 18 de julio de 1872, sirviendo a la nación con austeridad y compromiso.
“Juárez es el indígena que abrió camino en una sociedad cerrada, el reformador que derribó privilegios y el presidente que defendió la soberanía frente a potencias extranjeras”, expresó la mandataria, al tiempo que lo describió como un gobernante cercano al pueblo.
En ese sentido, afirmó que su legado continúa siendo una guía que recuerda que la soberanía no se negocia, la justicia no se simula y la igualdad ante la ley no debe postergarse.
Añadió que el ejemplo de Juárez enseña que las decisiones que transforman a una nación no son sencillas, pero sí necesarias, y que gobernar implica actuar con principios y enfrentar resistencias en favor del pueblo.
Durante el evento, la presidenta también destacó la figura de Margarita Maza de Juárez, a quien reconoció por su papel fundamental en la historia del país y su apoyo a la causa liberal.
Finalmente, anunció que cada año de su administración será dedicado a una mujer: el primero a las mujeres indígenas y el actual a Margarita Maza, a quien se reconoció como la primera embajadora histórica de México. En su honor, se develaron un billete de Lotería Nacional y un timbre postal.
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