Óscar Solórzano Así sin más, se fue el año. Estoy seguro que no ha sido un año sencillo para nadie, la pandemia, la crisis internacional, la falta de empleo y el intento por reactivar la vida, han dejado sus estragos en toda la población. Estoy seguro que ustedes y yo hemos vivido este año con […]
Óscar Solórzano
Así sin más, se fue el año. Estoy seguro que no ha sido un año sencillo para nadie, la pandemia, la crisis internacional, la falta de empleo y el intento por reactivar la vida, han dejado sus estragos en toda la población.
Estoy seguro que ustedes y yo hemos vivido este año con dificultad, hemos tenido que readaptarnos al miedo de volver a intentar una vida normal, una vida trabajando en la calle, en el transporte público, en la oficina, en la escuela.
A pesar que aún continúa el virus a todo lo que da, no por nada apenas hace unos días, en Reino Unido, se triplicaron los casos de ómicron en tan solo 24 horas; lo impensable, Alemania decide emitir una alerta para aquellos que quieran viajar a ese país vecino. En otros países ya está presente esta variante que parece, (su viralidad) es imparable.
En México la cosa tampoco está sencilla, ya está ómicron con nosotros y hay un número negro de contagios gente que no sabe que tuvo el virus, que no se hizo pruebas o qué simplemente no se reportó cómo tal; el asunto es que en unos años conoceremos la realidad de toda esta pandemia, en términos generales, porque las pérdidas de seres queridos, las ausencias, los cierres de negocios, los empleos desaparecidos, de eso sí que sabemos ya.
Por fortuna, las vacunas han sido una tabla de salvación para nuestra sociedad, en nuestro país tenemos un alto grupo de personas vacunadas, en comparación con otros países, y por fortuna siguen llegando.
Parece que no será suficiente, el hecho de que ahora se esté empezando a inocular una tercera dosis hace pensar que esto no ha terminado.
Con todo, llegamos al final del año, estamos apunto de terminar y estas épocas que suelen ser de reconciliación, de amor, aunque se sienten un tanto desangelado.
Los milagros navideños ya están sucediendo, bajo del árbol o mejor dicho bajo una ceiba tabasqueña, se reunieron en la CONAGO los gobernadores de 31 estados –hasta Cabeza de Vaca estaba allí, sólo faltó Alfaro de Jalisco–, para cerrar tomarse la foto con el presidente en una franca muestra de apoyo y de que ya vieron que por las malas no jala.
Es para mí un gusto, y esto lo celebro, haber empezado a comunicarme con ustedes con esta columna “Muy, muy para tan, tan”. Ha sido uno de mis razones de ser, pues me ha permitido establecer un diálogo directo con la gente y por lo mismo abrirme las nuevas posibilidades. Desde aquí los escucho y los leo, desde aquí dialogamos.
Quiero desearles a todos ustedes que en este año que empieza en unos días y en estas fiestas navideñas la pasen de la mejor manera posible, felices con su familia o sus afectos, recordando a los seres queridos que por desgracia se nos han adelantado, esas ausencias pesan, pero, en el corazón llevamos su memoria.
Deseo que la salud sea un estado permanente en la vida de ustedes y su familia, igualmente que exista una recuperación económica que les permita estar cada vez mejor.
Agradezco a todos ustedes su lectura, su paciencia y sobre todo su apoyo. Gracias a ustedes y para ustedes, de corazón, abro mis brazos y les extiendo un caluroso abrazo lleno de amor, paz y esperanza. Aquí estoy para servirles.
… así que ya saben, en eso quedamos.
¡Feliz navidad a todos!
@OscarSolorzanoMx
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