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Un estudio del Instituto Nacional de Salud Pública reveló que al menos uno de cada cuatro alimentos procesados en México no cumple con la regulación vigente, al contener niveles elevados de ácidos grasos trans (AGT), compuestos asociados con mayores riesgos de diabetes tipo 2, colesterol alto y enfermedades cardiovasculares. La Ley General de Salud establece […]
Un estudio del Instituto Nacional de Salud Pública reveló que al menos uno de cada cuatro alimentos procesados en México no cumple con la regulación vigente, al contener niveles elevados de ácidos grasos trans (AGT), compuestos asociados con mayores riesgos de diabetes tipo 2, colesterol alto y enfermedades cardiovasculares.
La Ley General de Salud establece que estos productos deben tener menos de 2% de AGT. Sin embargo, el análisis —que evaluó 20 categorías de alimentos de alto consumo— encontró diversos incumplimientos.
Entre los casos más destacados está la manteca vegetal de la marca Inca, con 6.03% de grasas trans. También los frijoles refritos negros de Isadora registraron 3.04%, pese a que su etiqueta indica “cero”.
En botanas, los Doritos Nachos alcanzaron 2.03%, mientras que el aceite vegetal de la marca 123 presentó 2.06%.
El estudio también incluyó alimentos preparados. La hamburguesa Whopper con queso superó el límite con 2.08% en promedio, e incluso llegó a 3.32% en muestras recolectadas en Hermosillo, Sonora.
Otro hallazgo relevante es que dos de cada tres productos analizados reportaron en sus etiquetas una cantidad menor de AGT respecto a lo detectado en laboratorio. Esto ocurrió en productos como las galletas Marías de Gamesa y margarinas de marcas como Aurrerá y Primavera.
Además, el 19% de los productos declaraba “cero grasas trans” en su etiquetado, lo que les permite evitar sellos de advertencia, pese a contener estos compuestos en “cantidades relevantes”, según la investigadora Claudia Ivonne Ramírez.
El informe subraya la necesidad de reforzar la regulación, la vigilancia y el monitoreo del contenido de grasas trans en alimentos, en cumplimiento tanto de la Ley General de Salud como de la Norma Oficial Mexicana NOM-051.
El objetivo, concluye el estudio, es garantizar que la población en México tenga acceso a alimentos más saludables y a información clara sobre lo que consume.
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