El cierre repentino del espacio aéreo en El Paso, Texas, no se debió a una incursión de drones de cárteles mexicanos, sino a planes del Pentágono para probar un sistema láser antidrones, revelaron personas familiarizadas con el tema bajo condición de anonimato. De acuerdo con la información difundida en Estados Unidos, la prueba generó fricciones […]
El cierre repentino del espacio aéreo en El Paso, Texas, no se debió a una incursión de drones de cárteles mexicanos, sino a planes del Pentágono para probar un sistema láser antidrones, revelaron personas familiarizadas con el tema bajo condición de anonimato.
De acuerdo con la información difundida en Estados Unidos, la prueba generó fricciones entre el Departamento de Defensa y la Administración Federal de Aviación (FAA), que buscaba garantizar la seguridad de vuelos comerciales. Aunque ambas agencias intentaron coordinarse, el Pentágono habría insistido en realizar el ensayo de inmediato, lo que derivó en el cierre temporal del espacio aéreo.
Horas antes, el secretario de Transporte, Sean Duffy, había atribuido la medida a una incursión de drones vinculados a cárteles mexicanos y aseguró que “la amenaza había sido neutralizada”. Sin embargo, posteriormente surgieron versiones que apuntan a que el cierre respondió a pruebas de un mecanismo láser diseñado para derribar drones.
La FAA anunció inicialmente una restricción de 10 días, lo que generó confusión entre pasajeros y autoridades locales. No obstante, la medida fue levantada pocas horas después. El cierre no incluyó espacio aéreo mexicano.
La congresista demócrata Verónica Escobar, cuyo distrito incluye El Paso, afirmó que ni su oficina ni autoridades municipales recibieron aviso previo. Además, puso en duda la versión sobre drones de cárteles, al señalar que “la información que proviene del gobierno federal no cuadra”.
El alcalde de El Paso, Renard Johnson, calificó como inaceptable la falta de comunicación y aseguró que decisiones de este tipo, tomadas sin coordinación local, generan riesgo y confusión. Señaló que una interrupción de esta magnitud no ocurría desde los atentados del 11 de septiembre.
Desde México, la presidenta Claudia Sheinbaum declaró que no existe información sobre uso de drones en la frontera y sostuvo que, de contar con datos adicionales, las autoridades estadounidenses deberían compartirlos con el gobierno mexicano.
Si bien legisladores como el republicano Tony Gonzales señalaron que los avistamientos de drones en la frontera son frecuentes, autoridades estadounidenses también han reconocido que los cárteles utilizan estos dispositivos para vigilar y trasladar droga. En el segundo semestre de 2024 se detectaron más de 27 mil drones cerca de la frontera sur, según datos del Departamento de Seguridad Nacional.
El cierre afectó vuelos comerciales, de carga y aviación general en un aeropuerto considerado puerta de entrada al oeste de Texas, el sur de Nuevo México y el norte de México. Decenas de viajeros quedaron varados antes de que las operaciones se reanudaran al día siguiente.
Hasta el momento, la FAA no ha detallado públicamente las razones técnicas del cierre ni si la prueba del sistema láser finalmente se realizó.
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