×
De Política Alejandro Álvarez Manilla Termina un sorpresivo año, el 2022 fenece en unas horas y nos deja experiencias no vividas como, el poder en duda por su plagio de tesis de la aspirante para asumir la presidencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, la ministra Yazmin Esquivel Mosso. Durante los 12 […]
De Política Alejandro Álvarez Manilla
Termina un sorpresivo año, el 2022 fenece en unas horas y nos deja experiencias no vividas como, el poder en duda por su plagio de tesis de la aspirante para asumir la presidencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, la ministra Yazmin Esquivel Mosso.
Durante los 12 meses tuvimos mortandad por Covid-19 y declaraciones ilógicas por parte de las autoridades tanto de Salud como de Gobierno en general.
Recibimos la sorpresa de la inauguración de un aeropuerto, el Felipe Ángeles que a nueve meses aún sigue sin lograr el punto de equilibrio, pese a estar ya con conectividad que facilita la llegada de pasajeros de la Cuidad de México.
También se inauguró una Refinería, la de Dos Bocas en Tabasco que tampoco tiene por lo menos un barril de petrolero (159 litros) refinado para combustible de consumo para motores.
Además, tenemos modificaciones a la Ley General de Comunicación Social y de la Ley General de Responsabilidades Administrativas que cambia las reglas de promoción de obras de gobierno y, también de que “No constituyen propaganda gubernamental las manifestaciones de las personas servidoras públicas que realicen en uso de su libertad de expresión y en el ejercicio de sus funciones públicas”. Es decir, se cambió por lo que la oposición alguna de ella, hoy gobierno impugno.
Y para variar tendremos lo que cada año se hace, sin importar de qué color partidista sea el gobierno, aumentos de precios a combustibles, y otros productos como aguas azucaradas y cigarrillo y, por ende, con el alza a gasolinas y diésel todo aumentara. Aquí el pasado se cumple no se difama, solo se cumple con la historia, triaste historia que se repite año con año.
Esto es la realidad, esto es México, donde sigue el conservadurismo aunque se diga lo contrario.
Los comentarios están cerrados