El mundo imaginado por el escritor George R. R. Martin, cobró una nueva dimensión de la mano de David Benioff y Daniel B. David Benioff y Daniel B. Weiss consiguieron superar el reto de adaptar la saga literaria ‘A Song of Ice and Fire’, de George R.R. Martin, y crearon el mayor éxito de la […]
El mundo imaginado por el escritor George R. R. Martin, cobró una nueva dimensión de la mano de David Benioff y Daniel B.
David Benioff y Daniel B. Weiss consiguieron superar el reto de adaptar la saga literaria ‘A Song of Ice and Fire’, de George R.R. Martin, y crearon el mayor éxito de la ficción televisiva de los últimos años, una serie al nivel de las grandes producciones cinematográficas de fantasía y con una legión de seguidores que logró además el aplauso unánime de la crítica.
El 17 de abril de 2011 se estrenaba en HBO la serie que puede presumir de ser el mayor fenómeno televisivo de la historia reciente; una producción al nivel de las grandes sagas cinematográficas del cine de fantasía y ciencia-ficción, tanto en recursos como en número de seguidores en todo el mundo, y que obtuvo el aplauso unánime de la crítica.
‘Game of Thrones’ es la serie que el propio George R. R. Martin consideraba imposible de rodar, según cuenta James Hibberd en ‘Todos los hombres deben morir’, el libro sobre la producción de HBO que publicó en 2020, y que comenzó siendo una adaptación fiel de las novelas del escritor para acabar cobrando vida propia, aunque siempre con el asesoramiento de Martin, que aún tiene pendiente la publicación de dos entregas para concluir su saga.
Algo que sin duda aumentó la expectación que ya causaba una serie con un argumento repleto de intrigas, pactos y traiciones y que, llegada la tercera temporada, nadie, ni los lectores de Martin, sabía muy bien por dónde iba a ir, contribuyendo con ello a todo tipo de teorías, que en algún caso fueron recogidas por los creadores de ‘Game of Thrones’ y llevadas a la pantalla.
Todo contribuía a generar la expectación que convirtió a ‘Game of Thrones’ en serie de éxito y ya de culto: desde las tramas palaciegas a la parte más fantástica y épica de la serie, o la eterna lucha entre el bien y el mal y la evidencia de la difusa línea que los separa.
Todo protagonizado por un extenso abanico de personajes con el que los espectadores no podían encariñarse sin tener la duda de si, en el siguiente episodio, seguirían con vida. Pronto los apellidos Stark, Lannister o Targaryen fueron familiares hasta para quienes no seguían ‘Game of Thrones’, así como la simbología de una serie que también ganó adeptos gracias a sus múltiples ubicaciones de rodaje, convertidas en auténticos lugares de peregrinación para los seguidores de la producción televisiva.
Los datos de HBO avalan la repercusión de ‘Game of Thrones’: es la serie de la plataforma con más licencias de emisión en todo el mundo contabilizando más de 100; de los 9.3 millones de espectadores de la primera temporada, pasó a 44.2 en la octava y última, con récord incluido en la emisión del episodio final en Estados Unidos, el 19 de mayo de 2019, con 19.3 millones de espectadores pendientes de ‘El Trono de Hierro’.
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