Alejandro Álvarez Manilla Este miércoles 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, es un día temido por autoridades y ciudadanía. Ello ante las marchas que ya no solo son en la capital del país sino en todas las ciudades importantes. Miles de mujeres ese día alzan la voz y agreden a guardianes del orden, […]
Alejandro Álvarez Manilla
Este miércoles 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, es un día temido por autoridades y ciudadanía. Ello ante las marchas que ya no solo son en la capital del país sino en todas las ciudades importantes.
Miles de mujeres ese día alzan la voz y agreden a guardianes del orden, pintan y destrozan mobiliario urbano. Ello en su afán de hacer ver el maltrato que reciben y el olvido del gobierno para esa violencia que vive la mujer en México.
El año pasado en Saltillo, Coahuila, la marcha se esperaban con pocas participantes, la sorpresa fue que el número supero la expectativa siete mil mujeres marcharon en las calles aledañas al Palacio de Gobierno donde hicieron que se escucharan sus demandas que fueron más mediáticas porque las autoridades no estaban en sus oficinas.
Mientras que, en Monterrey, Nuevo León, la manifestación de las mujeres llego a mayores, ante la falta de atención, quemaron la puerta principal del Palacio de Gobierno.
Este miércoles, las mujeres llegaran a exponer de nuevos sus reclamos como cada año sino encontrar respuesta. El desdén de las autoridades hoy es más marcado. Por la parte política la consejera del Instituto Nacional electoral (INE) Carla Humphrey, fue sacada del proceso de selección para presidir el organismo autónomo.
La periodista y escritora, Dennise Dresser busca demandar al presidente Andrés Manuel López Obrador. Esto lo escribió en su columna en el diario Reforma donde explico que desde hace seis meses no logra que “la demanda de amparo por la violación a sus derechos ante el Poder Judicial de la Federación”, y que sea aceptada por la jueza que para no recibirla esta de licencia médica, la demanda escribió la periodista, es por las evidentes mentiras y difamaciones del Presidente sobre mí en la mañanera son “simples opiniones” y un ejemplo de la “libertad de expresión”.
Y qué decir de las mujeres que sufren de otro tipo de violencia, la no verbal sino física. Aunque toda expresión de represión y uso de violencia contra la mujer es condenable.
Esperemos que este miércoles las manifestaciones no sean violentas, y cuiden las filtraciones de los grupos “Anarcos” que encapuchadas destrozan lo que encuentran su paso, ante la complacencia de la autoridad que no hace detenciones, y si las hace en unas horas son liberadas las personas que realizan vandalismo.
Ante ello, por lo menos, se han levantado murallas para este 8 M frente a monumento y edificios históricos. Los comercios también se protegen sus establecimientos y cierran por donde pasara estas marchas por lo menos en el centro de la capital del país.
En espera de que sea un día de paz. Felicidades a la mujer hoy y siempre.
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